Refutando la blasfemia del Jesús homosexual

Refutando la blasfemia del Jesús homosexual | EDF Apologetica Cristiana

De extremo a extremo la Biblia menciona el rechazo de Dios hacia las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo (Lev 18:22). Todo estudio sano de la Biblia, a este respecto, tiene como consecuencia la desaprobación del homosexualismo. Pero hay algunos que intentan conciliar eso, creyendo que la Biblia es inclusiva, o que debe leerse con nuevos ojos; y dicen que Dios, por ser un Dios de amor, les permitirá la homosexualidad. Creen que históricamente se ha tergiversado las Escrituras y ellos presentan una exégesis correcta, a tal punto que no sólo creen que Dios permite la homosexualidad, sino que Jesús era homosexual. Por ello, para dar respuesta sobre esto he titulado este artículo: Refutando la blasfemia del Jesús homosexual.

Jesús y las minorías sexuales

Muy en boga está el deseo de ser la voz que ampara, protege y habla por las minorías, los lastimados, o los socialmente rechazados. Pero la llamada iglesia inclusiva o los pro-homosexuales, creen que existe una mayoría heterosexual, patriarcal y homofóbica que se confabula para denigrar y humillar a quienes tienen deseos alternativos de vivir la sexualidad, y que incluso en la Biblia hay reflejos de ello, ocultando la vida de algunos que probablemente eran homosexuales.

La Biblia no conoce de eso. Cuando hay oprimidos, es Dios quien los consuela y levanta, sin tener necesidad de reducir sus estándares de santidad. De tapa a tapa, la sexualidad normal, expresada en la Biblia, es entre un hombre y su mujer. Dios dejó ver que no hay otra opción cuando dijo, refiriéndose al hombre, “le haré ayuda idónea” (Gen 2:18). Y Jesús (a quien erróneamente se acusa de ser homosexual o que por lo menos acepta la homosexualidad como opción), dijo que «Esto explica por qué “un hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo”. Como ya no son dos sino uno, que nadie separe lo que Dios ha unido.» (Mc 10:7-9).

Homosexualismo y fe: Una exégesis distorsionada

Para unir un homosexual con la fe hay dos maneras de hacerlo, uno correcto y otro incorrecto: o el homosexual cambia y se arrepiente, o tergiversa la fe para amoldarla a su homosexualidad. El asunto es que que todo intento de explicar el cristianismo bajo la lupa de un corazón no arrepentido y sumido en el homosexualismo (o cualquier otro desorden) no da buenos resultados. Por ello, afirmar que la Biblia, Jesús o aun el cristianismo es a favor de la homosexualidad, es una mayúscula equivocación.

El carácter de Dios es cognoscible a través de la Escritura. No se contradice. No cambia. Es un Dios que no actúa movido por caprichos sino por su propósito. Así podemos ver el diseño que hizo a nivel fisiológico, biológico o antropológico: y sólo en la legítima unión heterosexual vemos la proliferación y desarrollo de la sociedad y la humanidad. Es diseño, no hay más.

Entonces, ¿cómo es que vemos hoy a personas que predican, adoran, leen la Biblia, y no sienten que es pecado ser homosexuales? Pues han distorsionado la enseñanza que de ahí se desprende, y ello nos compete a la hora de dar respuestas. ¿Cuál es el error bíblico de quienes blasfeman de esta manera contra el Señor Jesucristo?

Juan el discípulo amado, no era homosexual

Uno de los errores cometidos por la comunidad inclusiva o lgbt “cristiana” respecto a la Biblia es afirmar que el apóstol Juan era homosexual. Que haya estado al pie de la cruz (cuando todos los demás habían huido cobardemente), o que el Señor le encargara a su madre no se debe necesariamente a una relación homosexual.

Hay cosas que la Biblia no dice (como por ejemplo dónde estuvo cada uno de los discípulos mientras Jesús moría, o el por qué Juan no tuvo temor como los demás), pero hay cosas que sí dice, y es que nadie debe acostarse o tener sexo con personas de su mismo sexo. El Jesús que reprende el pecado no sería un pecador. Eso no va acorde con la santidad de Dios.

La Biblia no enseña la homosexualidad como norma o conducta de algún discípulo de Jesús. Decir que Juan o Jesús eran homosexuales porque había amor de por medio es tan alocado como prejuicioso. El amor de Dios hacia los suyos no es sexual. De hecho las relaciones matrimoniales (y por dende, sexuales) no existirán en el cielo (Mt 22:30).

Era el Discípulo Amado, no el Discípulo homosexual

Hablar del discípulo amado en la Biblia no es por ningún carácter homosexual (de hecho la homosexualidad está claramente prohibida en la Biblia). Lázaro era amado por el Señor (Juan 11:3), y ello no apunta a la homosexualidad. Si partimos desde el mismo error, terminaremos asumiendo que Jesús tenía algún romance también con Marta la hermana de Lázaro, pues a ella también la amaba (Juan 11:5).

El amor es un tema común en la Biblia, pero en la mente de un pervertido puede fácilmente confundirse con sexo. Que Juan sea el discípulo amado es también una característica de él, y fácilmente visible en sus cartas: «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas…» (3Jn 1:2), o «Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.» (1Jn 4:11). Gary M. Burge nos dice en su “Comentario bíblico con aplicación NVI”, que

Este sorprendente título es también indicativo del amor de una iglesia por su pastor. Juan era asimismo amado entre aquellos a quienes pastoreaba…

 

Jesús, ¿enamorado del joven rico?

Para vincular a Jesús con la homosexualidad sólo basta tener una mente dispuesta al engaño y a ese pecado específico. Y basta con mirar cada argumento que se inventan. Aquí va otro: que Jesús se enamoró del joven rico de Marcos 10.

Quizá todos lo hemos leído. Un hombre se acerca a Jesús y preocupado por el Reino de los cielos hace algunas preguntas. La sinceridad o la fe del hombre mueven el corazón del Señor ha amarle. Aunque recomiendo leer el contexto completo en Marcos 10:17-22, el versículo clave dice así:

Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

El argumento pro homosexual es que Jesús le amó, usando una palabra muy fuerte para ello, como lo es agapao. Y esto conduciría a que se trata de un amor sexual,  una especie de atracción entre hombres.

En un blog de “cristianos” homosexuales (así, tan no aceptado como entre comillas) llamado cristianosgays.com, hay un artículo que reza:

Marcos no habla en su evangelio del amor de Jesús hacia una mujer sino de su amor hacia un hombre que ha venido para preguntarle ¿qué puedo hacer?… Marcos no ha tenido miedo a que alguien elabore una interpretación homosexual del amor de Jesús. Por eso ha presentado con toda fuerza la escena que hemos comentado, la del hombre rico, diciendo que Jesús, mirándole le amó.

¿Qué respondemos?

Textualmente, el griego dice: emblepsas autöi ëgapësen, que traducido es “le miró con afecto”. La palabra no tiene ninguna connotación sexual, ni es una afirmación extraña en Jesús. Se trata del mismo término con que Dios (o el mismo Jesús) aman a la humanidad. Puede verlo en Juan 17:26 con el amor entre el Padre y el Hijo. Es en Romanos 5:8 el amor de Dios hacia los pecadores. En Juan 3:16 se trata del amor de Dios al mundo. En Juan 14:21 es el amor de Dios hacia al ser humano y viceversa. Entonces, ¿por qué pensar que si Jesús ve a alguien con ese mismo amor con el que vino a salvar, es expresión de homosexualidad? Porque sólo una mente dispuesta a ello saltaría por encima del contexto específico del pasaje y de una correcta exégesis basada en el marco general del tema, como lo es el amor de Dios hacia su creación. Jesús no es un ser humano buscando aventuras amorosas, sino el Hijo de Dios buscando y salvando al ser humano.

¿Un homosexual que corrió desnudo?

También en el evangelio de Marcos aparece un personaje durante el arresto de Jesús al que algunos equivocados han intentado vincular con el Señor para una posible relación homosexual. Sí, otra vez la mente pervertida de algunos para hacer que el texto diga lo que no dice. La Biblia lo relata así en Mc 14:50-52:

Entonces todos lo abandonaron y huyeron. Cierto joven que se cubría con sólo una sábana iba siguiendo a Jesús. Lo detuvieron, pero él soltó la sábana y escapó desnudo.

¿Realmente estaba desnudo? Algunas personas concluyen que el joven era homosexual y quizá amante de Jesús porque “estaba desnudo”. Esta conclusión errada es más debido a cierta proclividad a la homosexualidad que a lo que el texto dice, puesto que por ninguna parte se nos dice que Jesús o que alguno de sus seguidores fuese homosexual.

La palabra usada aquí por Marcos es el griego “gumnós”, que se usa tanto para hablar de desnudez absoluta como relativa, pero que literalmente significa desvestido. Es la misma palabra usada para Pedro en Jn 21:7 para inferir que estaba con su ropa interior. Lo que Marcos quiere decir es que este joven estaba vestido con su ropa de dormir, y así lo traduce la NTV: «Un joven que los seguía sólo llevaba puesta una camisa de noche de lino. Cuando la turba intentó agarrarlo, su camisa de noche se deslizó y huyó desnudo.» (Mc 14:51,52)

Como vemos, este texto no habla de homosexuales. Incluso, es normal que en una redada de noche en cualquier país tenga como consecuencia que alguien huya escasamente vestido o desnudo por ser sorprendido con ropa ligera mientras dormía. La ropa de dormir o prenda interior de esa época no tenía ligas como la nuestra hoy en día. Ello no habla de homosexualismo.

El siervo del centurión

En el evangelio de Lucas hay una historia sobre la sanidad de un joven esclavo que ha dado para que algunos consideren se trate de la aprobación de una relación homosexual por parte de Jesús. El conocido pasaje dice:

Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir… Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero dí la palabra, y mi siervo será sano. (Lc 7:2,6,7)

¿Un esclavo sexual?

Uno de los argumentos aquí es que los romanos solían tener esclavos sexuales, y que este centurión se preocupó mucho por este siervo suyo. ¿Podemos suponer por un momento que el joven fuere homosexual? Sí, es permitido suponerlo, pero es engañoso asegurarlo porque, primero, no lo dice. Segundo, ¿es posible que fuere su esclavo sexual y que Jesús no lo supiese? Hasta ahí no lo creo. Cuando Jesús se topó con la samaritana, ya Jesús le conocía su historial sexual, y no se dejó engañar. Aquí habría ocurrido lo mismo. Y el Señor, quien habló de las relaciones matrimoniales en otra ocasión (Mc 10:7-9), limitó estas uniones al propósito heterosexual dictado por Dios desde el principio. Aquí le habría echado en cara su pecado.

¡Aléjate, Señor!

La afirmación del centurión de que no era digno de que Jesús entrara en su casa, es también usada como argumento de que tenía una relación homosexual con el criado. Pero es una afirmación relativa que puede usarse con cualquier cosa, propia de toda persona honesta que reconoce que es pecador y se encuentra con la santidad de Jesús. Para que un homosexual diga eso, debe entender que la homosexualidad es pecado y que por eso no es digno, y entiende que para ser digno debe renunciar a ello. En realidad no es un argumento a favor de una relación homosexual, sino en contra. Él sabría que hacía lo malo.

Le tenía gran estima, ¿y qué?

Otros dicen que el argumento es que el centurión amaba a su siervo. Aquí es preciso señalar que hay algunas palabras en el griego que expresan amor. Pero aquí la palabra usada es el griego entimos, que significa tener gran estima, y no tiene que ver con amor o deseo sexual. Es la misma palabra usada en Flp 2:29 como “tened en estima”. Así que aquí tampoco vemos al Señor Jesús aprobar una relación homosexual ni una conducta similar.

 

Una cosa es ser homosexual, y otra ser blasfemo

En la historia de la humanidad nadie ha podido tener siquiera una aproximación al carácter moral de Jesucristo. Un ser íntegro, perfecto, el único intachable que ha visto el mundo. Jesús era sin pecado. Pero en los distintos niveles de maldad que hay en el ser humano, puedo imaginar que uno de los peores es afirmar que Jesucristo, el mismo Hijo de Dios, fuere homosexual. Hay en Romanos 1:22-28 un resumen de este modo de pensar. Dios simplemente les dejó que dieran rienda suelta a sus malos pensamientos, y que ejecuten sus perversiones. Esto es lo que ocurre: «Cambiaron la verdad acerca de Dios por una mentira.» (Rom 1:25)

Conclusión

La Biblia no apoya la homosexualidad.De hecho, no basta leer mucho en la Biblia para saber que Dios rechaza toda conducta homosexual, que destruyó Sodoma y Gomorra por ello, que los homosexuales no entrarán en el Reino de los cielos, y otros más. Afirmar que Jesús es homosexual es buscar vanamente alguna aprobación para el homosexualismo. Aprovecharse de algunos escenarios en la Biblia a los que se les pueda manipular no es honrado. Es blasfemo intentar enseñar siquiera que Jesús era homosexual.

A veces, saber la verdad no es suficiente. Un homosexual no arrepentido estará comprometido con hacer ver que su conducta es normal y exigir que no se le moleste. Moverá al mundo a considerar que su postura es normal. Así que nuestro deber como cristianos es ser sal. Preservar a la sociedad depende de que asumamos el deber de llamar a las cosas por su nombre. Ser homosexual es ser pecador, tanto como lo es un adúltero o un asesino. Es uno de los llamados pecados sexuales. No se trata de una opción sino de una perversión, no es por genética sino por predilección, aprendizaje o el resultado de algún trauma infantil. Si callamos, nuestras próximas generaciones lo van a lamentar.

Que el Señor te bendiga.

Acerca del Autor

Juan Valles
Juan Valles
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Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.

6 thoughts on “Refutando la blasfemia del Jesús homosexual

  1. Anónimo says:

    Gracias, muy clara la información, Dios tenga misericordia de los que pervierten las escrituras y encuentren al Dios Vivo que da Salvación 🙏

  2. Odiseo1288 says:

    Si te limitaras a señalar que la biblia no aprueba la homosexualidad, correcto, así es en efecto. Si te limitaras a defender q no hay indicios suficientes para pensar que Jesús fue homosexual, ok, correcto. Pero de ahí a atreverte a llamar “perversión” y poner a los homosexuales a la altura de los asesinos, decir que son fruto de un trauma infantil… no solo es muestra de ignorancia y necedad, es un discurso de odio, deberías ir preso.

    • Ricardo says:

      El mentir, robar , matar , así como la homosexualidad . Son pecados para Dios de igual tamaño . Aunque las consecuencias sean diferentes . Son perversiones pues van en contra de Dios y aún las consecuencias son para nosotros mismos. Todos somos pecadores de alguna manera , pero podemos acercarnos a Dios quien con su amor nos perdona si nos arrepentimos genuinamente. Hay varios factores por lo cuáles dan origen a la homosexualidad , y uno de ellos podría ser algún trauma pero sobre todo ppr una falta de identidad con la figura paterna .http://www.notivida.com.ar/Articulos/Homosexualidad/Las%20raices%20mas%20profundas%20de%20la%20homosexualidad.html .
      Te invito a que profundices mas en ambos temas.

    • nerakortega says:

      Esta a la altura de Pecado, y cualquier pecado aunque sea “una mentira” es pecado y esta al mismo nivel que un asesino… El problema no esta en la “homosexualidad”, el problema esta en tu concepto de pecado. Ahora decir lo que uno piensa en una sociedad democrática y de libre pensamiento (es tener un discurso de odio). Decir que la homosexual es pecado y como “todo” pecado es abominación, entonces deben censurarnos. Mi pregunta es ¿Donde queda la libertad que tanto presumen? Libres cuando se puede hablar en acuerdo con la homosexualidad, pero presos cuando discrepamos y exponemos nuestra postura que es opuesta a la ya mencionada cuestión.
      Por favor seamos coherentes!

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