La Homosexualidad en la Biblia: 1Corintios 6:9

La Homosexualidad en la Biblia: 1Corintios 6:9

Cualquier persona que abra una Biblia, sabe que la homosexualidad está prohibida allí. Todas las formas de relación que hay en la Biblia son de forma heterosexual, pues el diseño de Dios es: varón y hembra. Las pocas menciones a la homosexualidad están condenadas.

Sin embargo, hace un tiempo publiqué en la red social Twitter lo que dice la Biblia en 1Corintios 6:9, de que «ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales» heredarán el Reino de los Cielos, y dije que La homosexualidad es pecado.

Luego de eso alguien me escribió alegando que estoy equivocado respecto a dos palabras griegas de 1Corintios 6:9, que son “malakoi” y “arsenokoitai”, y que, si se tradujeran correctamente, no condenarían la homosexualidad. ¿Eso es cierto?

¿Error de Traducción en 1Corintios 6:9?

Luego de presentarme “su traducción” de estas palabras, y decirme que mi Biblia está equivocada porque tergiversa el verdadero sentido de lo que, según él, Pablo escribió, me refiere que ha leído al Dr Renato Lings, y que de él viene su traducción e interpretación del pasaje. Así que fui a google a buscar de esta persona y hallé una entrevista que le hacen para una página blogger, de donde tomo sus palabras con la finalidad de brindar una respuesta. Helas aquí sobre las dos palabras de 1Corintios 6:9

“Si nos acercamos primero a 1 Cor 6:9-10, te diré que muchos traductores se equivocan a la hora de interpretar dos vocablos griegos como son malakoi y arsenokoitai. Por su parte, malakoi significa “blandos”, “blandengues” o “débiles”, mientras que no se sabe prácticamente nada de arsenokoitai. Literalmente vendría a significar “varones-cama” o “varones que se acuestan”. Posiblemente la palabra tenga que ver con los burdeles y con el tráfico ilegal de prostitutas y de prostitutos jóvenes, negocio muy lucrativo en el imperio romano. Insisto, sabemos muy poco de este vocablo.

Es importante darse cuenta que no aparece en la literatura erótica redactada en griego. Por esta razón no podemos interpretarlo como referencia a varones homosexuales. Debemos rechazar enérgicamente las traducciones equivocadas, de las que hay, lamentablemente, unas cuantas.”

Hay otros que opinan de la misma manera

Algunos autores gays han promovido una especie de debate acerca de estas dos palabras, queriendo explicar con ello que en la Biblia y en consecuencia en el cristianismo, no se condena la homosexualidad. Como ejemplo de ello podemos citar a Robin Scroggs, profesor de Teología Bíblica de Union Theological Seminary, Nueva York, quien erróneamente dijo:

“La homosexualidad a la que se opone el Nuevo Testamento es la pederastía de la cultura greco-romana; las posturas hacia la pederastía y, en parte, el lenguaje usado para oponerse a ella, están dados por la tradición judía”.

Similar es la opinión de Victor Paul Furnish, Profesor de Nuevo Testamento de Perkins School of Theology, Dallas, Texas, quien alega que “no se puede estar absolutamente seguro de que las dos palabras claves en 1Corintios 6:9 se refieran al comportamiento homosexual masculino”. Así, Louis Crompton en su libro “Homosexualidad y Civilización” dice:

“De acuerdo con [una] notable interpretación, las palabras de Pablo no estaban dirigidas a los homosexuales “de buena fe” que tenían relaciones comprometidas.”

En la página de una iglesia de gays hallé un estudio sobre nuestras palabras en cuestión, y hablando de 1Corintios 6:9 y 1Timoteo 1:10 dicen: “Como puede verse, estos dos versículos tratan sobre la práctica de la prostitución y posiblemente, sobre la pederastia.”

Todas estas opiniones han avivado el debate sobre estas cuestiones que a nosotros nos toca escudriñar y analizar, no sobre la base de nuestras preferencias sexuales sino a lo que dice Pablo con palabras propias de su época. Así que comencemos con la primera de ellas.

Entendiendo “Malakoi” y los homosexuales

Otro de los argumentos de los “teólogos” gays es que la condena de la homosexualidad no está en la Biblia sino en la mente de los traductores, y que cuando Pablo escribió hace dos mil años, esta palabra “malakoi” no se usaba contra la homosexualidad. Para ello considero muy preciso y relevante el comentario de Michael Brown en su libro “¿Gay y cristiano?”, quien alega:

“En resumen, la primera palabra malakos (plural, malakoi) significa literalmente “suave”, y se usa en ese sentido en los versículos como Proverbios 25:15 (la blanda respuesta, en la Septuaginta) y Mateo 11:8 (vestiduras delicadas).

Sin embargo, en otras partes de la antigua Grecia, el término se utiliza comúnmente para la pareja receptiva en el sexo homosexual, así como para los hombres que se vestían y actuaban como mujeres (de ahí la traducción “afeminados” en la versión Reina Valera, pero claramente no significaba un hombre que simplemente tenía algunos rasgos afeminados no intencionales).”

¿Qué significa entonces “malakoi”?

La palabra griega “malakoi” se traduce de diversas maneras obedeciendo al contexto, y es quizá por su significado primario que se ha generado tanto debate. Principalmente alude a algo delicado, como bien puede verse en Mateo 11:8 (ropa fina) sobre la vestimenta de Juan el Bautista. De ahí que la posición de los pro-homosexuales sea de que se refiere a cualquier cosa excepto a homosexualismo.

Si vamos al Diccionario de Strong encontraremos que malakós significa “de afinidad incierta; suave, delicados; figurativamente afeminado.

Edward Vine nos dirá también que significa algo suave al tacto. Se usa de vestimenta (Mat 11:8, dos veces), metafóricamente, y en mal sentido (1Co 6:9), «afeminado», no solo de un varón que practica formas de perversión sexual, sino en general de las personas que son culpables de adicción a pecados de la carne, o voluptuosas”.

Más acerca del término

William Barclay, el erudito de la Universidad de Escocia, quien luego de traducir esta palabra como “sensuales” en su comentario a Corintios, comenta que “la palabra (malakós) designa a los que son amanerados y afeminados, que han perdido la virilidad y viven para los placeres rebuscados. Describe lo que podríamos llamar regodearse en el lujo en el que se ha perdido toda clase de resistencia al placer”. Y añade:

Cuando Ulises y sus marineros llegaron a la isla de Circe se encontraron en una tierra en la que crecía la flor de loto, que hacía olvidarse de su patria y de su familia al que la comiera, y no desear otra cosa que el vivir toda la vida en aquella tierra en la que siempre era la hora de la siesta.» Ya no sentían el ímpetu viril de «elevarse a la cresta de la ola turgente.» Esa era la clase de vida que apelaba a los sensuales.”

En su comentario a Corintios, Simón Kistemaker señala: “La siguiente palabra griega malakoi (homosexuales) tiene que ver con «hombres y niños que permiten ser abusados sexualmente». La palabra connota sumisión y pasividad.”

Así que los malakoi eran lo que siempre se ha dicho: homosexuales, y no importa cuánto debate se siga generando por esta palabra, pues los teólogos gays han logrado que los homosexuales se sientan felices creyendo que la Biblia los apoya. Pero no es así.

¿Cómo lo traducen nuestras versiones modernas?

La Biblia Textual, una de mis preferidas, traduce “afeminados”. La Nueva Versión Internacional como “sodomitas”. La versión Palabra de Dios para Todos traduce como “hombres que se dejan usar para tener sexo con otros hombres”. La Biblia Peshita como “depravados”. La Nueva Traducción Viviente como “Prostitutos”.

Otros, como el Nuevo Testamento de Recobro, la Reina Valera de 1865, 1909, 1960, 1995, 2009, la versión Dios Habla Hoy, la versión Hipanoamericana, el Nuevo Testamento de Pablo Besson, y la Traducción en Lenguaje Actual traducen como “Afeminados”.

Así que no hay excusas.

Arsenokitai: los que se echan con varones

Los “teólogos” de la homosexualidad no sólo se equivocan con la palabra “malakoi”, sino con “arsenokitai”. Esta otra palabra es la que en nuestro pasaje de 1Corintios 6:9 se traduce como “los que se echan con varones” (Reina Valera 60). Recordemos las palabras de Renato Lings que hemos citado al principio de este artículo:

“Posiblemente la palabra tenga que ver con los burdeles y con el tráfico ilegal de prostitutas y de prostitutos jóvenes, negocio muy lucrativo en el imperio romano. Insisto, sabemos muy poco de este vocablo. Es importante darse cuenta que no aparece en la literatura erótica redactada en griego. Por esta razón no podemos interpretarlo como referencia a varones homosexuales.”

Según Lings, la palabra arsenoktai “posiblemente” signifique otra cosa, y su argumento se basa en el silencio: no aparece en la literatura erótica redactada en griego.

¿Una condena al abuso y no a la homosexualodad?

En una página que abiertamente apoya la homosexualidad, se trata de dar una definición de esta palabra, y dice que “se refiere a las relaciones homosexuales que implican abuso, lujuria y libertinaje, donde un hombre fuerza sexualmente a otro, o utiliza y se aprovecha de los servicios de jóvenes prostitutos.”

Y la opinión de la Dra A. Nylan es que “La palabra no significa “homosexual”, sino más bien su alcance semántico incluye uno que penetra analmente a otro (femenino o masculino), violador, asesino o extorsionador.”

Es decir, según esta definición lo que la Biblia estaría prohibiendo son las conductas insanas que van más allá de una relación normal entre homosexuales. De igual manera piensan otros, y cito un análisis de arsenokoitai de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana, una iglesia homosexual, donde dicen:

“La segunda palabra, arsenokoitai, la encontramos una vez en 1 Corintios y otra vez en 1 Timoteo, pero no aparece en ningún otro texto de la época. Deriva de dos palabras griegas, cuyos significados son “varones” y “camas” respectivamente, como un eufemismo para designar un acto sexual. Existen otras palabras griegas que eran usadas comúnmente para referirse al comportamiento homosexual, pero no las encontramos aquí.

El contexto más amplio de 1Corintios 6 nos muestra a Pablo extremadamente preocupado por la prostitución, por lo tanto es muy posible que esté refiriéndose a la prostitución masculina. Pero muchos especialistas que actualmente tratan de traducir esas palabras han llegado a una sencilla conclusión: su verdadero significado es dudoso.”

¿Qué podemos responder sobre esto?

Entonces la fuerza del argumento de la teología homosexual es que Pablo no prohibiría la homosexualidad sino pecados que van mucho más allá, y donde una sana relación entre homosexuales estaría permitida. ¿Esto es lo que enseña realmente la Biblia? Es obvio que es lo que pretenden hacernos pensar los homosexuales, y Thomas E. Schmidt en su libro “La Homosexualidad: Compasión y Claridad en el Debate” nos habla de ello con mucha precisión:

Toda esta especulación tan interesante va encaminada a crear una categoría de pecadores muy concreta, a quienes entonces podemos rechazar sin rechazar la homosexualidad. Pero tales intenciones recibieron una sacudida sencilla y decisiva cuando David Wright demostró en 1984 que arsenokoites era un término acuñado por los judíos helenistas, quizás por Pablo mismo, con procedencia directa del texto de Levítico, del Antiguo Testamento griego:

  • Meta arsenos koimethese koitengynaikoJ (Lv 18:22). Literalmente: un hombre no te acuestes [como quien] se acuesta [con una] mujer
  • hos an koimethe meta arsenos koiten gynaikos (Lv 20:13). Literalmente: cualquiera que se acueste con un hombre [como si] se acostara con una mujer.

El origen de la palabra compuesta arsenokoites es obvio y esta información es importante en muchos aspectos. Primero, como los pasajes de Levítico no hacen ninguna distinción entre las formas particulares de comportamiento homosexual, es poco probable que el usuario de la palabra compuesta hiciera tal distinción.

Más sobre el término arsenokoitai

Esta palabra está compuesta por dos términos, arsen (que significa “varón”), y koites (que significa “cama”). Y su relación con la homosexualidad es que no sólo significa “cama” como algo para dormir sino como lecho matrimonial. Aunado a eso muy probablemente es de “koytes” de donde se origine nuestra palabra coito, dando la estocada final a las aspiraciones de aquellos que quieren hacernos creer que la homosexualidad es bíblicamente permitida.

Consultando a William Hendriksen en su Comentario a 1Timoteo (donde está presente arsenokoitai), hallamos:

“Inmediatamente después de “inmorales”, Pablo menciona a los “sodomitas”. La palabra empleada en el original está compuesta de dos partes: hombre y cama (particularmente la cama matrimonial). Por lo tanto, la referencia es directamente a los homosexuales masculinos, en otras palabras a los sodomitas (cf. Gn. 19:15), “cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres” (Ro. 1:27; 1 Co. 6:9); indirectamente, la referencia es a todos los homosexuales, masculinos y femeninos.”

¿Qué dicen los expertos acerca de esta palabra? La máxima autoridad del griego Bíblico que se conoce hasta ahora es A. T. Robertson, quien en su comentario a 1Corintios 6, dice que se trata de un “compuesto tardío para designar a los homosexuales”. También hace un comentario similar para 1Timoteo 1:10 y dice que es un compuesto para designar a los homosexuales, que van con hombres como con mujeres.

En el Léxico Griego Español del Nuevo Testamento de A.Tuggy leemos que significa “sodomita, homosexual, invertido, quien tiene vicios contra lo natural”.

Edward Vine utiliza las mismas palabras de “sodomita” y “que se echa con varón” y Strong repite la fórmula del “que se echa con varón”. Y Kistemaker nos dice que “arsenokoitai (sodomitas), señala a hombres que practican la homosexualidad (1 Ti. 1:10). Son agentes activos en su búsqueda.”

Estos comentarios dejan fuera de toda duda que las voces más respetables respecto del griego de la Biblia enseñan inequívocamente que esta palabra describe a homosexuales, y que consideran que los sodomía no es más ni menos que homosexualidad sin entrar en más detalles, o como dice Mike Haley en su libro “101 Preguntas Frecuentes sobre la Homosexualidad“: “…la palabra arsenokoitai en griego significa machos que llevan a otros machos a la cama. Esto se refiere a los homosexuales”.

¿Qué haremos con la evidencia?

Como creyentes y sal de la tierra, tenemos el llamado a preservar, a decir cómo son y deben ser las cosas, a condenar lo incorrecto y aplaudir lo correcto. Cito nuevamente a Mike Haley:

“La cuestión de fondo para todos los cristianos que creen en la Biblia es que la misma no deja lugar a confusión con respecto al tema de la homosexualidad. Las Escrituras son claras en cuanto a que la homosexualidad va en contra de la intención original de Dios para la humanidad. Dicho de manera más simple: es pecado.”

Así que la evidencia respalda lo que dicen nuestras biblias sobre “los afeminados y los que se echan con varones”. Por mucho que a los homosexuales les resulte ofensivo y erróneo lo que dicen las traducciones bíblicas.

Ya que Dios es amor, ¿no podría haber un error?

Es curioso que uno de los argumentos de los homosexuales sea que las traducciones en contra de la homosexualidad sean respaldadas por la homofobia, y que sea ésta el motor en contra de la homosexualidad y no las palabras de Pablo.

Pero la evidencia dice otra cosa, y existe un coro de voces y traducciones que buscan sólo expresar la verdad venga de donde venga. No obstante, la unanimidad en contra de la homosexualidad es abrumadora, no por homofobia sino por verdad: la homosexualidad es pecado. Michael Brown lo expresa así en su muy recomendable libro “¿Gay Y Cristiano?“:

“Significativamente cuando las dos palabras malakos y arsenokoites se utilizan una al lado de la otra, las connotaciones sexuales son innegables, razón por la cual existe un acuerdo casi unánime en los principales diccionarios y traducciones.”

John McArthur agrega a los que creen que en base al amor debe permitirse la homosexualidad:

“Las iglesias que, en nombre del amor, defienden la homosexualidad y aprueban ministros, “matrimonios” y congregaciones homosexuales no solo pervierten las normas morales de Dios, sino que animan a que sus miembros vivan en pecado. Animar el pecado no tiene parte en el amor.”

La gran noticia para los homosexuales

Aunque no deja de ser importante que Pablo advierta que la homosexualidad es pecado, también agrega Pablo una noticia para los homosexuales que no puede pasar desapercibida: “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.” (1Corintios 6:11).

Aunque la homosexualidad no está dentro del plan de Dios como algo natural sino en la pecaminosidad del ser humano (del mismo modo del que miente o el que roba), no obstante está en la mente de Dios el sacar de la pecaminosidad a todo el que acuda a Él desde cualquier situación. Dios es fiel: sí es posible salir de la homosexualidad.

Como nota final, culminaremos nuestro artículo con palabras de Brown: “Estimado lector, por favor, no deje que nadie lo engañe con la creencia de que Pablo no estaba hablando en contra de la práctica homosexual en general.”

Comparte este contenido si te parece importante. Que el Señor te bendiga.

Acerca del Autor

Juan Valles
Juan Valles
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Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.

7 thoughts on “La Homosexualidad en la Biblia: 1Corintios 6:9

  1. Ronald Vargas Cordero says:

    Hermano gracias por la enseñanza, en face últimamente he visto páginas de los musulmanes, queriendo atraer discípulos a su religión y usan a Jesús como sebo con preguntas como por ejemplo ¿aman los musulmanes a Jesús y que creen los musulmanes de Jesús? Yo de mi parte he estado hablando con esa personas y exponiendo su mentira. Me gustaría ver una enseñanza acerca de la mentira de los musulmanes y que creen acerca de Jesús esto con el propósito de compartir por face . Gracias mi hermano

    • jvcom says:

      Buen tema el que propones Ronald. No tardaré mucho en compartir algo así. Gracias por el comentario. A Dios la Gloria. Bendiciones.

  2. Pablo Guerra says:

    Muy buen y recomendado estudio hermano, siempre en defensa de la fe cristiana, explicando detalladamente, lo que el Santo Espíritu de Dios inspiró. Pará la gloria de Dios.

  3. Arnaldo says:

    Excelente ya tuve una discusión con alguien por acá también sobre esa exégesis tendenciosa que nos quiere hacer creer que la biblia no condena la homosexualidad es lamentable y triste leer a estos y que exégetas tratando de defender lo indefendible uno tal ramonchy que se presenta como erudito te felicito por tu escrito simplemente afirma lo que ya sabe de lo que dice la palabra de Dios parecen ignorar también los textos de romanos 1 que habla de lo que es antinatural demostrado hasta científicamente gracias

    • jvcom says:

      Muy de acuerdo contigo. Conozco los errores de Ramonchy. Algunas personas quieren tergiversar la Biblia para acomodarla a sus caprichos y deseos. Que Dios nos permita presentar defensa con mansedumbre y reverencia. Bendiciones.

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