¿Qué es la Apologética Cristiana?

Qué es la Apologética Cristiana?

¿Qué es la Apologética Cristiana? Muchas personas se han estado topando por vez primera con el término “apologética”, y quieren conocer lo que significa. Y aunque el término no es nada nuevo, diariamente llegan personas a nuestra web preguntando «¿Qué es la Apologética Cristiana?». La apologética es la parte de la teología que se encarga de explicar las verdades de la fe cristiana. La apologética cristiana es la acción racional de responder objeciones que separan a una persona de la fe en Jesucristo.

Buscando algunos conceptos del término, hallamos que en la enciclopedia Wikipedia se define la apologética como «la defensa de la fe conforme a una posición o punto de vista.» Y el autor Bernard Ramm, citado por R.E. Dickson en su excelente libro «El Ocaso de los Incrédulos«, dice que la función de la apologética cristiana es mostrar que el cristianismo es la verdadera religión de Dios. Y si debe mostrar que el cristianismo es la verdad, no debe entonces estar desvinculada de la verdad bíblica.

¿Es Bíblica la Apologética?

Ante la novedad de esta palabra quizá alguien pregunte: ¿es bíblica la apologética cristiana? ¿Puede justificarse con la Biblia? Muchos personas también se sorprenden de que la apologética cristiana es totalmente bíblica. La palabra apologética viene del griego apología, que significa “defensa”; tratándose de una defensa verbal o escrita cuya finalidad es derrumbar los obstáculos que alguien erige para no creer en Cristo. Es un martillo contra las falsas enseñanzas.

En la biblia notamos esta palabra. El apóstol Pedro escribe:

«sino santifiquen a Cristo como Señor en sus corazones, estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que les demande razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con mansedumbre y reverencia…» (1Pe 3:15, NBLH).

Este versículo es el que hallamos como base bíblica para defender la fe o, como nos referimos en este artículo, a presentar una apologética cristiana. Pero hay más.

 

La Apologética de Jesucristo

¿El Señor Jesús usó la apologética? Sí. En algunas oportunidades defendió lo que cree, y lo hizo de forma excepcional: con milagros. En Lucas 5:18-26 vemos el relato de Jesús perdonando los pecados de un paralítico. Pero ante lo que creían los fariseos y su acusación de que Jesús no es Dios para perdonar, el Señor les respondió con un hecho que bastó para convencer: «¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?» (Luc 5:23). Al instante ordenó al paralítico ponerse de pie e irse. Respondió y convenció.

¿Otra muestra de apologética? También, en plena fiesta de la dedicación en Jerusalen, El Señor Jesús respondió acerca de sí mismo y lo que implicaba su Persona (ver Juan 10:22-39).

La Apologética de Pablo

La apologética es particularmente significativa en los escritos del apóstol Pablo. Recordemos que la apologética (o apología) es una defensa. Ante una multitud de la que fue luego retirado por el alboroto que causó, Pablo dijo: «Padres y hermanos, escuchen ahora mi defensa» (Hch 22:1). En Corinto vemos también a Pablo justificar sus derechos como apóstol: «Ésta es mi defensa contra los que me critican…» (1Cor 9:3).

Pablo sigue dando muestras de su apologética cuando le escribe a los de Filipos: «pues, ya sea que me encuentre preso o defendiendo y confirmando el evangelio, todos ustedes participan conmigo de la gracia que Dios me ha dado» (Fil 1:7).

Finalmente presentamos un consejo del apóstol Pablo tocante a la apologética: «Compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno. Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno» (Col 4:5,6).

 

¿Quiénes deben hacer apologética?

Ante esto, puede ser que alguien piense que la apologética es parte del trabajo de pastores o líderes cristianos, pero la verdad es que es obligación de toda persona que ha reconocido a Jesucristo como su Salvador, y que sabe que debe transmitir la verdad del evangelio.

La versión Reina Valera comienza este versículo de 1Pedro 3:15 así “Estad preparados para…”, donde no se nos quiere dar un consejo, sino un mandamiento a la Iglesia; es un imperativo a estar apercibidos de toda verdad para poder defenderla.

Ya que la misma Biblia nos ordena a defender la verdad, al menos debemos conocerla (nadie puede defender lo que no conoce). Recordemos que la apologética cristiana es una disciplina que deben utilizar los cristianos, debemos tener presente que, aunque es bueno informarse, documentarse y estudiar, también requerimos de la ayuda del Espíritu Santo para responder.

¿Apologética contra qué?

¿En contra de qué podemos utilizar la apologética cristiana? Hay una infinidad de ideas, mentiras, doctrinas, religiones o sectas ante las que debemos usar una defensa de nuestra fe. Es perfectamente posible encontrarnos con algún testigo de Jehová que niegue la Deidad de Jesucristo. También algún naturalista vendrá a nuestro encuentro afirmando que los milagros no existen. Quizá usted quiera compartir el evangelio con alguien, y le quieran echar en cara que la Biblia es una colección de historietas o mentiras. ¿Y qué de aquellos que tienen fe en la nada, afirmando que venimos por accidente y que somos el resultado de lo que afirma la teoría de la evolución?

Entonces tenemos el deber de responder, y no para ganar una discusión, sino para llevar a nuestros oyentes ante la verdad que les puede salvar. El escritor inspirado nos dice: «Queridos amigos, con gran anhelo tenía pensado escribirles acerca de la salvación que compartimos. Sin embargo, ahora me doy cuenta de que debo escribirles sobre otro tema, para rogarles que defiendan la fe que Dios ha confiado una vez y para siempre a su pueblo santo.» (Jud 1:3)

Espero que esta corto artículo satisfaga su interés por esta palabra o disciplina; y que también comprenda lo importante que es la apologética cristiana. No deje de compartir este contenido. Que el Señor te bendiga.

 

Acerca del Autor

Juan Valles
Juan Valles
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Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.

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