¿Qué Opina Dios sobre la homosexualidad?

¿Qué Opina Dios de la homosexualidad?

A todos nos interesa saber qué opina Dios acerca de la homosexualidad, qué tan permisible puede ser. Total, si Dios es un Dios de Amor al menos puede comprender que los homosexuales se aman, ¿cierto? ¿Qué dice pues la Biblia?

Aunque la homosexualidad no es nada nuevo, podemos considerar que ha tenido un repunte asombroso. Cada vez es más vista en nuestras calles, nuestras charlas, y casi que todo ámbito social. Las redes sociales están inundadas de todo esto. ¿Marcha del orgullo gay? ¿Matrimonio homosexual? ¡A quién se le habría ocurrido! Y mientras cada vez reclaman más, no es tan importante lo que pensamos nosotros sino lo que piensa Dios. ¿Cómo lo sabemos? Con la Biblia.

Vayamos entonces a las menciones que la Biblia tiene sobre la homosexualidad.

La Homosexualidad en Romanos 1:26-28

En uno de los escritos de Pablo, hallamos una fuerte evidencia en contra de las relaciones homosexuales. Pablo declara en romanos 1:26,28:

«Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen…»

Aunque el pasaje es bien claro, no obstante señala algunas cosas que voy a destacar: Cuando Pablo habla de Pasiones vergonzosas, lo hace con dos palabras griegas: «pathos», que significa en este contexto «malos deseos»; y la otra palabra que se traduce como vergonzosas es el griego «atimia», que significa vergonzoso, deshonra, vil, vergüenza.

Dicho de otra manera: cayeron en lo más vil y avergonzado con sus malos deseos. Es una palabra fuerte para aquellos que creen amarse aun con el amor más puro, pero bajo la óptica de Dios parece ser lo más vil y degradante.

¿Qué es el Uso Natural?

También nos hablan del uso natural. ¿Qué es esto? El uso natural se refiere al para qué o para quien fuimos creados. Recuerde que la Biblia dice que Dios creó al hombre y la mujer, y les dijo «fructificad y multiplicaos» (Gn 1:27,28). Aquí Dios da por sentado el orden natural de la sexualidad.

Ahora bien, Dios establece algo que nuestra cultura moderna ha intentado distorsionar: la unión matrimonial. Dios dice más adelante: «Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne» (Gn 2:24). La unión matrimonial establecida por Dios es el hombre y su mujer, no el hombre con el hombre ni la mujer con la mujer. ¿Y cómo se puede engendrar una sola carne? Con un hombre y una mujer! A eso se refiere la Biblia con «uso natural», es decir, la heterosexualidad.

El mundo en el que vivió Pablo no era muy diferente del nuestro. Pablo les escribió esto de «pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros…» Si creemos que la homosexualidad es algo nuevo estamos equivocados. Es tan antigua esta práctica que en tiempo de la Biblia ya se le condenaba.

 

Vergüenza sin frenos

La palabra lascivia significa ausencia de cohibiciones, indecencia, desenfreno… la idea prominente es de una conducta desvergonzada. Estos tópicos son básicamente las columnas del pasaje de romanos 1:26-28. Dios ve con desagrado las relaciones homosexuales, porque corroen la sociedad y alteran el orden natural que estableció para la pareja y el matrimonio. Pero aún hay más…

Sodoma y Gomorra, tema obligado en la Biblia

Hablar de la homosexualidad en la Biblia debe involucrar las ciudades de Sodoma y Gomorra, destruidas por Dios por su indecencia (Jud 1:7) y su falta de humanidad (Ez 16:49), a fin de que la humanidad no se perdiera toda desde sus inicios. Sodoma y Gomorra fueron ciudades que no existen actualmente ni se sabe donde estuvieron exactamente, pero que son mencionadas de continuo por su mal ejemplo.

Ahora, ¿por qué las destruyó Dios? La Biblia dice en Judas 1:7: «como Sodoma y Gomorra … habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.»

Este hecho se narra en Génesis 19:1-29. Era tanto el desenfreno y la normalidad con que vivían los habitantes de estas localidades, que Dios envió unos ángeles a rescatar a Lot, y estas personas querían tener sexo con ellos. Los versos 4 y 5 del capítulo 19 dicen:

Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo. Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.

El desenfreno y depravación de los habitantes de Sodoma era tal que «roderaon la casa» de Lot «los varones», «todo el pueblo junto». Todos los hombres de la ciudad, desde el más joven hasta el más viejo vinieron para tener relaciones con los ángeles (pues ellos no sabían que eran ángeles).

¿Era sexo o atención?

Alguien pudiera objetar y decir que sólo querían conocerlos, pero esta palabra «conocer» significa «tener relaciones sexuales». Fíjese que la respuesta de Lot es «Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere…» Pero los hombres no querían a las mujeres, sino acostarse con los hombres. La nueva versión internacional lo dice así:

«Llamaron a Lot y le dijeron: —¿Dónde están los hombres que vinieron a pasar la noche en tu casa? ¡Échalos afuera! ¡Queremos acostarnos con ellos! Lot salió a la puerta y, cerrándola detrás de sí, les dijo: —Por favor, amigos míos, no cometan tal perversidad. Tengo dos hijas que todavía son vírgenes; voy a traérselas para que hagan con ellas lo que les plazca, pero a estos hombres no les hagan nada, pues han venido a hospedarse bajo mi techo. —¡Quítate de ahí! —le contestaron, y añadieron—: Éste ni siquiera es de aquí, y ahora nos quiere mandar. ¡Pues ahora te vamos a tratar peor que a ellos! Entonces se lanzaron contra Lot y se acercaron a la puerta con intenciones de derribarla. Pero los dos hombres extendieron los brazos, metieron a Lot en la casa y cerraron la puerta.»

Es una muestra más de lo que Dios piensa de la homosexualidad.

¿Existe algún ejemplo de personas que hayan dejado su homosexualidad?

Sí. En la Biblia, Pablo le habla a la iglesia que estaba en Corinto, y destaca el hecho de que muchos eran homosexuales. El pasaje dice así:

«¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.» (1Cor 6:9-11, NVI)

Es de notar que la lista de los que no estarán en el Reino de Dios son los adúlteros, ni los homosexuales, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores. Pero también Pablo dice: «Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.» Es decir, fueron a buscar a Dios.

El hecho de haber sido lavados, justificados es porque rindieron su vida a Dios y el Señor les perdonó sus iniquidades, de tal modo que ya no siguieron teniendo esas prácticas tan nefastas, pues Pablo dice «Y eso eran…», es decir, eso hacían ellos. Espero que, si este es su caso, vaya en oración a Dios en arrepentimiento, y se aleje de este pecado. Le sugiero que busque una iglesia donde Jesucristo sea Dios, sea el Señor, y la Biblia la máxima autoridad. Busque la ayuda espiritual de algún ministro en esa iglesia.

La Biblia: un libro heterosexual

Las relaciones matrimoniales o conyugales en la Biblia, desde el contexto de ordenamiento o moral, son heterosexuales, mientras que lo contrario a esto es condenado como una práctica que desvirtúa el diseño de Dios.

Esto lo vemos desde Adán y Eva cuando Dios instaura las relaciones y el matrimonio al decir: «Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser» (Gen 2:24).

Luego de ello Dios habla de las separaciones entre casados, y como las uniones son heterosexuales, el divorcio también (ver Deut 24:1 en adelante).

Hay también algunas prohibiciones apremiantes. El capítulo 20 de Levítico tiene algunas reglas que nos competen, a saber: un hombre no debe cometer incesto con madre e hijas (Lev 20:14); tampoco se debe tener sexo con animales (Lev 20:15), etc.

La relación de Dios para con su pueblo es representada como el amor de marido y mujer. Dios se muestra en algunas partes de la Biblia como quien desposa a una mujer. En Jeremías 2:1-3 Dios le dice «Recuerdo el amor de tu juventud, tu cariño de novia…».

Y el Señor Jesucristo mismo confirma las unión heterosexual al decir: «¿No han leído —replicó Jesús—que en el principio el Creador “los hizo hombre y mujer”» (Mat 19:4).

Como podemos ver, una y otra vez Dios muestra a través de la Biblia su aprobación a las uniones heterosexuales como diseño, como regla, como el uso natural.

¿Será que la Biblia está desactualizada?

Muchos creen que la Biblia, por ser tan antigua, mira las cosas desde una óptica diferente. Pero Dios no cambia. La Biblia dice que Dios es inmutable, y no cambia nunca: que como era ayer, lo es hoy, y lo será mañana. Es más, la Biblia no cambia nunca, y no muere nunca:

  • «Tu palabra, Señor, es eterna, y está firme en los cielos.» (Salmo 119:89, NVI)
  • «La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.» (Isa 40:8, NVI)
  • «Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido.» (Mat 5:18, NVI)

La Biblia es el libro donde Dios deja sus instrucciones para que vivamos correctamente. De allí, vamos a dejar por sentado la actitud de Dios frente al homosexualismo: Dios aborrece las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo.

 

 

Acerca del Autor

Juan Valles
Juan Valles
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Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.

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