¿Un Eufemismo avala la Homosexualidad en la Biblia?

Homosexualidad en la Biblia salir al campo

Hay personas que insisten que se puede ser cristiano y homosexual al mismo tiempo, y buscan conciliar la homosexualidad con las páginas de la Biblia, o encontrar en ella vestigios de aprobación. Y sobre ello me escribió un seguidor de las redes sociales argumentando que existe la homosexualidad en la Biblia y que no fue mal vista, debido a un eufemismo que se aplica en ciertos textos. Para ello utiliza un interesante argumento que veremos a continuación.

Salir al Campo, ¿un eufemismo sexual?

¿Qué es lo que se sugiere? En Cantares 7:11 leemos: «Ven, amado mío, Salgamos al campo, Pernoctemos en las aldeas» (Biblia Textual 2ed). Esta expresión de salir al campo significaría un eufemismo hebreo tocante a las relaciones sexuales. De esta manera, al hallar que esta expresión se utiliza para con David y Jonatán en 1Samuel 20:11, tendríamos ─según los proponentes de una teología queer─ un claro caso de relación sexual. Y no sólo David y Jonatán serían homosexuales según esta postura, sino que Caín y Abel también (leer Gn 4:8) por usarse esta misma expresión para con ellos.

Eufemismos en la Biblia

¿Qué es un eufemismo? Se trata de una figura que consiste en usar palabras o frases en lugar de otras que son desagradables. Por ejemplo, en Gn 31:35 se habla de la menstruación de Sara, y bien la RV usa un eufemismo para describirlo como la costumbre de las mujeres.

Ejemplos de Eufemismos

Pero, tocante al sexo, ¿se usan eufemismos? Sí, hay varios. Veamos algunos:

Conocer

  • Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió… (Gn 4:1)
  • Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos. (Gn 19:5)
  • Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. (Luc 1:34)

Descubrir la Desnudez:

  • La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás… (Lev 18:8).
  • La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubrirás… (Lev 18:10)
  • La desnudez de tu nuera no descubrirás… (Lev 18:15)

Tocar

  • … y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases. (Gn 20:6)
  • En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer (1Cor 7:1)

Echarse

  • No te echarás con varón como con mujer… (Lev 18:22)

¿Qué Aprendemos con estos Eufemismos?

Esta lista no pretende ser exhaustiva sino presentar al lector una manera en que las Escrituras describen situaciones, específicamente tocante al sexo. Pero también debemos advertir que estos términos más elegantes no siempre se usan como tales. Por ejemplo, aunque vimos que el verbo conocer puede ser un eufemismo, el contexto nos dirá si lo es o no. Porque un eufemismo nunca será la primera opción en lo que se escribe o interpreta. Así vemos que conocer no significa otra cosa que eso en textos como Lucas 2:17 (dieron a conocer), en 4:34 (te conozco), o en Jn 15:21 (no conocen).

El verbo «echar», que vimos en Lev 18:22 sobre la prohibición de relaciones sexuales con personas del mismo sexo, no podría usarse así siempre sino en excepcionales ocasiones. Por eso vemos que primordialmente significa expulsar en textos como Jos 23:5 (fue echado de…), en Num 33:53 (echaréis a…), o en Gn 3:24 (echó).

Hagamos Buenas Preguntas

Quienes afirman estas cosas deberían demostrarlo. Y deberían estar preparados para responder sobre todo lo que implica la idea de una homosexualidad aceptada según la Biblia. Así que:

¿Por qué debo creer que la afirmación de «salir al campo» puede tener un significado poético en una literatura poética, y tenerlo también en una literatura histórica, como en el caso de David y Jonatán?

Si en la Biblia la homosexualidad parece ser aceptada, ¿por qué Dios tan claramente advierte contra su práctica?

En caso que David y Jonatán fueren homosexuales, o Caín y Abel, ¿demuestra esto que Dios ordenó la homosexualidad? ¿Todo lo que aparece en la Biblia, sólo porque aparece, ¿debe tomarse como un mandamiento?

¿Cuál es nuestra posición sobre esto?

Nuestra tarea de apologistas no es sólo responder, sino hacerlo de una manera adecuada, con humildad, misericordia y estima a la persona a la que debemos una respuesta. ¿Qué diremos? Pues…

Un Principio Universal llamado Matrimonio

Primero, puedo notar un esfuerzo de algunas personas por encontrar en la Biblia cosas que parezcan a la homosexualidad de una manera bien vista o normal. Pero, ¿acaso esto no es un esfuerzo vano debido a la posición fijada por Dios de que la unión ha de ser estrictamente entre un hombre y su mujer? Hay por lo menos dos afirmaciones de peso de parte de Dios que no admiten una posición contraria. Veamos:

Primero, Dios creó al hombre y la mujer y los unió. Fijó ahí el principio universal de que «Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne» (Gen 2:24).

Segundo, Jesús confirmó este principio universal sin admitir variación alguna:

—¿No han leído —replicó Jesús—que en el principio el Creador “los hizo hombre y mujer”, y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo”? (Mat 19:4,5).

Estos pasajes no son descriptivos sino imperativos: el hombre ha de unirse a su mujer. Y todas las veces que la Biblia habla de lo que debe ser una unión sexual, usa esta fórmula única en su diseño, propósito y efectividad: el hombre y la mujer. La unión es heterosexual.

¡Vayamos al campo, y al contexto!

Cuando leemos Cantares hay un lenguaje poético muy rico. En Cantares 7:11-12 el lenguaje romántico es explícito:

Ven, amado mío; vayamos a los campos, pasemos la noche entre los azahares. Vayamos temprano a los viñedos, para ver si han retoñado las vides, si sus pimpollos se han abierto, y si ya florecen los granados. ¡Allí te brindaré mis caricias!

No es difícil llegar aquí a una conclusión de amor y acto sexual, pues todo el contexto habla de ello. De hecho, es una relación heterosexual como todas las que de forma válida y sin violar el contexto, habla la Biblia.

Estudiemos Génesis 4:8

Ahora vayamos a Génesis 4:8, ¿denota el contexto algún amorío? No. El «vayamos al campo» aquí es para relatar un homicidio. Aunque en la Reina Valera dice «vayamos al campo», y en la septuaginta diga «pasemos a la llanura», la Biblia Textual dice:

Y Caín trataba a su hermano Abel, pero sucedió que cuando estaban ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo asesinó.

Por supuesto: nada hay aquí que infiera relación homosexual. Nada en la exégesis lo sugiere. Los eufemismos no lo son estrictamente cada vez que se usa la misma expresión (como lo aclaramos anteriormente con los verbos «conocer» o «echar»). Es un relato y debe leerse como tal, sin simbolismos, sin recursos literarios que compliquen la exégesis. ¿Acaso nunca se puede relatar que alguien salió al campo porque habría de significar otra cosa? No.

Es el turno de David y Jonatán en el campo

Así que sólo nos queda el contexto sobre David y Jonatán. En 1Samuel 20:11-12 hallamos:

Y Jonatán respondió a David: ¡Ven, salgamos al campo! Y ambos salieron al campo. Entonces dijo Jonatán a David: ¡Así me haga YHVH Dios de Israel, si mañana a estas horas o pasado mañana, cuando haya sondeado a mi padre, si fuera lo bueno para David, no te informo de ello!

En este pasaje no hay nada explícito sobre sexo, y menos sobre homosexualidad. «Salir al campo» no ha de entenderse siempre como un eufemismo de índole sexual. De hecho, nada más en este capítulo 20 aparece la palabra «campo» cuatro veces, y en todas significa literalmente eso, tan común o normal que no implica nada más. En el v. 5 David se oculta de Saúl en el campo. En el v.11 Jonatán invita a David a salir al campo con lo que el texto mantiene un hilo ininterrumpido de su contexto, la angustia de David por la persecución de Saúl. Y en todo el libro esa palabra ocurre dieciséis veces. Y ni remotamente sugiere sexo, ni heterosexual ni mucho menos homosexual. Sencillamente se quiere hacer ver o creer lo que no dice.

La Tragedia de los cristianos gays

Los llamados «cristianos» gays, o aquellos que intentan conciliar el cristianismo con la homosexualidad, incurren en un esfuerzo muy grande por mostrar algún respaldo bíblico a un tema como la homosexualidad. Un respaldo que no existe. Buscan una contradicción por parte de Dios. Buscan en vano.

¿No está lo suficientemente claro que varón y hembra los creó Dios? ¿No se establece que ser una sola carne sólo se logra entre hombre y mujer? ¿Acaso no advierte que no te echarás con un hombre como si fueres una mujer? ¿No dice que ni los afeminados ni los homosexuales entrarán en el Reino de los cielos? ¿No dice en Romanos 1:26-28 que es una pasión vergonzosa que mujeres con mujeres y hombres con hombres vayan en contra de la naturaleza encendiéndose en lascivia? Es una tragedia vivir creyendo tener una licencia que Dios no da, sino que la rechaza tajantemente.

Conclusión

La experiencia nos habla del esfuerzo de algunos grupos o personas de hacer encajar la Biblia a un estilo de vida o filosofía específica. Así o funciona. Los homosexuales interpretan para su beneficio de que sea aceptable la homosexualidad aunque diga lo contrario. En el mormonismo se quiere usar la Biblia para legitimar la poligamia. Los llamados Niños de Dios» usaron la Biblia para avalar el sexo libre entre todos. Otros la usan para creerse en el derecho de enriquecerse por la buena fe de otros. Quieren que la Biblia diga lo que no dice, para lo que debemos estar preparados para responder conforme al contexto específico y general.

Que el Señor nos ayude en esta tarea, a no ver lo que no dice, y a enseñar correctamente la Palabra de verdad. Que el Señor te bendiga.

 

Bibliografía Consultada

  • Fee Gordon, «La Lectura Eficaz de la Biblia», Editorial Vida
  • De la Fuente Tomás, «Claves de interpretación bíblica»
  • Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia, Editorial Clie
  • Bullinger Ethelbert W. y Lacueva Francisco, «Diccionario de Figuras de Dicción Usadas en la Biblia», Editorial Clie

 

 

Acerca del Autor

Juan Valles
Juan Valles
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Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.

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