El Código da Vinci y la Deidad de Cristo

El Código da Vinci y la Deidad de Cristo

El Código da Vinci y la Deidad de Cristo tienen algo en común: que el primero pretende decir “su” verdad sobre el segundo. Dan Brown nos cuenta que Jesús no es Dios. Dice que la creencia en la Deidad de Jesús el Cristo es el resultado de la decisión de Constantino y sus obispos en el Concilio de Nicea allá por el 325 d.C. ¿Es cierto esto?

Brown escribió un éxito de librería llamado “El Código Da Vinci”. Y escribe textualmente:

“Durante ese encuentro se debatió y votó sobre muchos aspectos del cristianismo… y, por supuesto, la divinidad de Jesús… Hasta ese momento de la historia, Jesús era, para sus seguidores, un profeta mortal…, un hombre grande y poderoso, pero un hombre, un ser mortal… El hecho de que Jesús pasara a considerarse “el Hijo de Dios” se propuso y se votó en el Concilio de Nicea, y la votación fue muy ajustada por cierto…” (p. 290)

¿Qué dice la Biblia?

Pero nada más ridículo que eso. Cuando vamos a la Biblia, varios siglos antes de Nicea, podemos observar primeramente lo que dijeron otros acerca de Jesús. Juan escribió en su evangelio: “En el principio era el Verbo; y el Verbo estaba con Dios; y el Verbo era Dios” (Jn 1:1). En una de sus cartas llegó a decir que Cristo es el Dios Verdadero (1Jn 5:20). Tomás, un judío monoteísta le dijo a Cristo: “Señor mío y Dios mío” (Jn 20:28).

Cuando Jesús debatía con unos judíos, su declaración de que era Hijo de Dios era sinónimo de igualdad con Dios (Jn 5:17-23), lo que desató la ira de sus oyentes quienes entendieron que Él mismo se presentaba como Dios. Pablo, un fariseo (y como tal exageradamente monoteísta y fanático) le escribió a los romanos “y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén…” (Rom 9:5)

También, a Tito le escribió: “…de nuestro Gran Dios y Salvador Jesucristo” (Ti 2:13) A los filipenses afirmó que Jesús no tomó en cuenta ser Dios como algo a lo cual debía aferrarse, sino que se humilló al hacerse humano (Fil 2:6).

¿Hay algo más?

La Biblia es muy explícita en sus doctrinas. Y creo que el señor Brown desconoce el terreno donde se ha metido. Pero no sólo eso: la Iglesia primitiva escribió acerca de Jesús, y no dejó de admitir que Jesucristo es Dios. Por ejemplo, Ireneo escribió:

“El Padre, pues, es Señor y el Hijo es Señor; es Dios el Padre y lo es el Hijo, porque el que ha nacido de Dios es Dios. Así según la esencia de su ser y de su poder, hay un solo Dios; pero, al mismo tiempo, en la administración de la economía de nuestra redención, Dios aparece como Padre y como Hijo.”

Decir que Cristo no era considerado “Dios” sino desde el Concilio de Nicea no puede sostenerse. Dios ha sellado la historia como un invencible testigo.

Ignacio de Antioquía (c. 50-117) escribió: “Porque nuestro Dios, Jesús el Cristo, fue concebido por María según el plan de Dios, tanto de la simiente de David, y del Espíritu Santo”. (Ignacio, Carta a los Efesios, 18,2. Traducción de Michael Holmes, Padres Apostólicos, 197)

Policarpo dijo: “Y a nosotros con usted, y para todos aquellos que aún bajo el cielo creerán en nuestro Dios y Señor Jesucristo y en su Padre que lo resucitó de entre los muertos…” (Policarpo, Filipenses, 12:2. Holmes, AF, 295).

El Concilio de Nicea

Si el lector es alguien interesado en la verdad, buscará en la historia. ¿Qué fue el Concilio de Nicea? El Concilio de Nicea se celebró para determinar y unificar criterios en cuanto a la Persona de Jesucristo, porque ya la mayoría creía y enseñaba que Jesús era Dios, y unos pocos consideraban que no debía ser correcto llamar “Dios” a un hombre.

Por ello surgió esta controversia que culminó en Nicea. Fueron invitados 318 obispos de entre todo el imperio, hombres piadosos, la mayoría siervos sufriente de la fe, los cuales tratarían el tema de la humanidad y divinidad de Jesús, su naturaleza. El Concilio duró siete semanas, y el resultado fue que de 318 obispos, 316 votaron a favor de la Deidad de Cristo.

¿Y qué ha dicho el Sr. Brown? Textualmente afirma: “… y la votación fue muy ajustada por cierto…” (p.290). Es digno de preguntarse: ¿qué quiere mostrar el señor Brown con estas cosas? Podemos entonces imaginar que, o está muy mal informado, o escribió estas cosas de manera malintencionadamente.

Conclusión

Queda refutado el Código Da Vinci. La Deidad de Cristo no sólo es bíblica sino también ya estaba establecida antes del Concilio de Nicea, y acalló sobradamente las voces de incrédulos y sectarios de esa época, del mismo modo que refuta a Brown y a quienes le siguen (muchos, sin detenerse a verificar).

Acerca del Autor

Juan Valles
Juan Valles
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Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.