¿Podemos creer cualquier cosa respecto a Jesús?

¿Podemos creer cualquier cosa respecto a Jesús?

Normalmente cada persona tiene un concepto acerca de Jesucristo. ¿Podemos creer cualquier cosa respecto a Jesús? Lo que creamos de Él incidirá en nuestro destino eterno.

En los relatos evangélicos nos muestran el interés de Jesús por saber lo que se piensa de él. Mateo nos narra que “Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?” Es decir, ¿qué cree la gente de mí? Mateo continua el relato y nos da la respuesta que le dieron a Jesús: “Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.” Varias opiniones. Y hoy día pasa igual: ven a Jesús como un maestro, otros lo ven como un profeta, otros lo ven como el fundador de una religión, o como un hombre sabio del oriente, etc. Las opiniones respecto a Jesús van y vienen. Pero Jesús va por más, pues no sólo le interesa la opinión de los de afuera sino de los suyos, y pregunta: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” Si usted es uno de los de Jesús, si es cristiano, si es uno de sus discípulos, esta pregunta es para usted: ¿quien crees que es Jesús? ¿Quiere saber lo que dijeron los discípulos? Solamente uno levantó la voz. Mateo lo registra: “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” En este punto estalló el infierno, se colapsó el cielo, todos saltaron en alabanza a Dios y todo el mundo espiritual quedaría atónito. Sí, a Jesús no sólo le interesa la opinión que tengamos de Él, sino que tengamos la opinión correcta.

El Yo Soy

El Yo Soy sigue siendo una bandera para la Deidad de Jesús. El ego eimi de Juan 8:58 es un ejemplo claro donde Jesús contrasta su eternidad y preexistencia delante del prinicipio de Abraham, cosa que los judíos entendieron de inmediato. Pero esto de 8:58 es el climax que Jesús venía anunciando desde más temprano. En el mismo capítulo, pero en el verso 24 hallamos un texto que nos concierne:

“Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.”

 

Recordemos que el Yo Soy es el equivalente a la Deidad Plena, la referencia al Jehová del Antiguo Testamento que se le manifestó a Moisés (ver Éxo 3:14). Y Jesús les dice “Si no creéis que Yo Soy, en vuestros pecados moriréis.”

Como ya lo he explicado, esta expresión griega indica que Jesús es atemporal, que contrasta con cualquier ser humano porque contrario a Jesús nosotros tenemos un origen en el tiempo (El Mesías sería eterno Is 9:6, Miq 5:2). Para concluir, vemos a Jesús diciendo Si no crees que Yo Soy Dios, si no crees que yo soy Jehová, si no crees que Yo Soy Dios, en vuestros pecados moriréis.

Si confesares con tu boca…

En su carta a los romanos Pablo viene hablando del pueblo judío, y lanza una frase extraordinaria, que se usa mucho para predicar a Cristo entre los escépticos, pero que refiere mucho contenido teológico. Pablo dijo:

“… que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” -Romanos 10:9

A pesar de que muchas han leído este pasaje se olvidan de que el título “Señor” es un sinónimo de “Dios”. Y aunque algunos consideran este palabra como un adjetivo común que no tiene mayor relevancia, en la perspectiva del Nuevo testamento refiere mucho. No olvidemos que cuando se tradujo la escritura hebrea al griego, es decir, la llamada septuaginta, el término “Jehová-Elohim” se tradujo por “ho kyrios ho theos”, es decir, El Señor Dios. Ahora bien: es precisamente esta expresión (ho Kyrios) la que se aplica a Cristo en el Nuevo testamento. De hecho, al final del evangelio de Juan vemos a Tomás que cae en adoración y dice a Jesús “Dios mio y Señor mio” (ho kyrios mou kai ho theos mou). ¿Necesitamos más pruebas o preferimos seguir siendo tercos pese a la evidencia?

William Hendriksen comenta de este verso que “el título de Señor es usado aquí (en Ro. 10:9) en su sentido más exaltado, indicando la igualdad de Jesús con Dios, es claro no sólo por el hecho que el apóstol frecuentemente y sin vacilaciones atribuye a Jesús cualidades que en el Antiguo Testamento se le atribuyen a Dios, sino también por la circunstancia que ya en 9:5 él ha llamado a Jesús sobre todo Dios bendito por siempre.”

Así que podemos pensar de Jesús lo que mejor parezca, pero si queremos dar en el blanco debemos seguir lo que la Biblia dice. Jesús es Dios, y está interesado en que tengamos de él la perspectiva correcta, que reconozcamos y creamos que es lo que dice ser, Dios en carne, pues en su cuerpo carnal habita todo Dios (Col 2:9), sin reservas. Si no creemos que Jesús es tal entonces moriremos en nuestros pecados. Pero si reconocemos que Jesús es el Señor, entonces seremos salvos.

El Señor le bendiga.

Acerca del Autor

Juan Valles
Juan Valles
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Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.