Azazel: la herejía adventista sobre el macho cabrío

Azazel: la herejía adventista sobre el macho cabrío

Aunque la Biblia establece que Jesucristo es el Redentor, hemos colocado como título a este artículo “Azazel: la herejía adventista sobre el macho cabrío” por su creencia manifiesta de que sobre Satanás son puestos los pecados de la humanidad, haciendo de Satanás co-redentor con Jesucristo.

Aunque estos nos parezca extraño y sepamos que es erróneo, no obstante, esta doctrina caracteriza a la iglesia adventista. Así, Elena White afirma:

“Se ha visto también que si bien la ofrenda por el pecado señalaba hacia Cristo y su sacrificio, y el sumo sacerdote representaba a Cristo como mediador, el macho cabrío expiatorio tipificaba a Satán, el autor del pecado, sobre quien los pecados del verdadero penitente son finalmente cargados”. [The Great Controversy, p. 422].

En otra ocasión, la “profetisa” oficial del adventismo, Elena White, expresa:

El macho cabrío era enviado a un territorio deshabitado, para no regresar jamás a la congregación de Israel. Así también, Satanás será desterrado de la presencia de Dios y de su pueblo, y será borrado de la existencia en la destrucción final del pecado y los pecadores”. (Ellen G. White, Spirit of Prophecy, Vol. 4, p. 267)

Los adventistas, conocedores de esta doctrina, no saben estas implicaciones. Muchos cristianos tampoco están en conocimiento de esta posición adventista, una doctrina que definitivamente hace a Satanás co-redentor con Jesucristo.

El macho Cabrío

En el libro de Levítico, capítulo 16, Moisés relata las instrucciones de Dios acerca de la expiación. En el verso 7 se indica que Aarón (o el sacerdote) tomará dos machos cabríos, uno será por Jehová y otro por Azazel. Acto seguido y luego de una especie de sorteo, el macho cabrío por Jehová será ofrecido en expiación, mientras que el otro será enviado al desierto a Azazel, no sin antes haberle impuesto las manos confesando sobre él el pecado del pueblo. (Leer Lev 17:6-22).

¿Qué enseña el Adventismo?

Según los adventistas, el término Azazel mencionado en este pasaje y sucesivos, se refiere a Satanás. De tal manera que Cristo es representado en el cordero de la expiación, mientras que Satanás es representado en el otro cordero sobre el que se colocan los pecados y es lanzado al desierto. De esta manera, para el adventismo Jesucristo es el Redentor, y Satanás el co-redentor.

Pablo Rodrígo Rosales, en su libro “El Evangelio de Salvación”, pag 51, destaca esto mismo:

Los adventistas enseñan que el macho cabrío ilustrado en Levítico capítulo 16 representa a Satanás sobre quien nuestras iniquidades fueron cargados y después dejados en libertad al desierto. Esto representa que el macho cabrío que llevaba los pecados del pueblo de Israel llega a Satanás en forma de redentor de los pecados del pueblo.

¿Qué significa Azazel?

Siendo honestos, el significado de esta palabra (que en la Biblia sólo aparece en estos pasajes) es incierto. Según la iglesia adventista, Azazel es un nombre para Satanás (algo necesario para ellos poder mantener su doctrina del macho cabrío). Pero es preciso preguntarnos: ¿establecerías una doctrina que contradiga algunos pasajes de la Biblia y con base en un nombre incierto? Supongo que no, pero es lo que hacen los adventistas.

Algunos opinan que Azazel significa distancia, remoción, o es simplemente el nombre dado al macho cabrío que habría de sacar al desierto. Algunas traducciones no han utilizado el nombre de Azazel sino que lo reemplazan por lo que representa. Por ejemplo, la BAD dice en Lev 16:8 «Entonces Aarón echará suertes sobre los dos machos cabríos, uno para el Señor y otro para soltarlo en el desierto.» La LBLA y la NBLH dicen «y otra suerte para el macho cabrío expiatorio.» Y la NVI dice «uno para el Señor y otro para soltarlo en el desierto.»

Según el Comentario Bíblico de Jamieson, Fausset y Brown, Azazel significa “cabar de escape”. Incluso el “Comentario Bíblico Mundo Hispano” en su tomo 3, dice que significa “chivo que desaparece”.

¿Y cómo respondemos a esto?

La identificación que los adventistas dan a Azazel con Satanás crea más problemas que soluciones. Primero debemos reconocer que los pecados no fueron puestos sobre Azazel (en caso de que queramos darle el beneficio de la duda a los adventistas); sino que son puestos sobre el macho cabrío que va para Azazel. Si nuestros amigos adventistas son renuentes a darle este sentido a Azazel, es preciso mostrarles que el pecado sera puesto sobre el cordero, quien en realidad apunta a Cristo; y este cordero iba a Azazel, en el desierto. Ese es un error lógico que debemos hacer notar a nuestros amigos adventistas.

Por otro lado, esa doctrina presenta serios inconvenientes bíblicos. La Biblia no indica que los pecados sean puestos sobre Satanás, pero sí nos dice que fueron puestos sobre Jesús. Isaías escribió: «mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros» (Is 53:6). También dijo: «y llevará las iniquidades de ellos» (Is 53:11), y que «Cargó con el pecado de muchos…» (Is 53:12).

También hay que hacerle ver al adventista la afirmación del apóstol Pedro:

«quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero» (1Ped 2:24).

El meollo del error

Todo este error viene por una mala exégesis, queriendo encontrar un paralelo donde sencillamente no lo hay. En levítico 16, la expiación se hace con dos corderos, pero ello no significa necesariamente que Dios use dos corderos en la consumación a donde apuntaban estos sacrificios. Esto lo notamos en la declaración de Juan el Bautista. Dice así la Biblia:

«El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.» (Jn 1:29)

Juan no dice que Jesús es uno de los corderos, sino que es EL CORDERO, excluyendo toda posibilidad de cualquier otro. Jesucristo no sólo es representado en el cordero del sacrificio, sino también en el Azazel, pues llevó el menosprecio, fue trasquilado, fue llevado fuera de la ciudad, e hizo alejar nuestras rebeliones (Salmo 103:12). ¡Su nombre sea para siempre exaltado! ¡Para siempre sea glorificado!

Es mi oración que el adventista llegue al conocimiento de la verdad, y que nuestro buen Dios prepare los corazones de todas aquellas personas que se encontrarán con el evangelio de Jesucristo. Bendiciones.

 

Acerca del Autor

Juan Valles
Juan Valles
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Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.

9 thoughts on “Azazel: la herejía adventista sobre el macho cabrío

  1. Anónimo says:

    Gracias por este comentario.
    Me interesa el tema de los adventistas, pues a simple vista se hacen parecer a cristianos bíblicos pero no es así.
    Agradezco si comparte más material como este. Dios les bendiga y guíe siempre.

    • jvcom says:

      Hola Hermano(a) gracias por comentar. Estamos trabajando en la elaboración de artículos de esta categoría. No dejes de seguir nuestras redes o esta web para saber más del tema. Un abrazo en Cristo. Bendiciones.

    • Anónimo says:

      El autor del post desconoce que en la teología Adventista no existe otro redentor. Azazel no es otro redentor. Simplemente durante el día de la expiación Azazel era enviado al demonio al desierto con la carga del pecado del pueblo. Se le devolvían los pecados a su originador. De eso se trata. En la literatura rabínica Azazel se asocia con Satanás y no con Cristo. Revisa tus erradas fuentes

    • Marco Angulo says:

      Estimado hno. Yo soy Adventista no resentido, y conozco la doctrina Adventista desde mi niñez. Creo que el punto neuràlgico de nuestra doctrina, està en no reconocer los errores. Somos tan orgullosos y petulantes, que creemos que tenemos una teología superior a los evangélicos. Esto nos hace sentirnos ridiculizados si reconocemos que hemos fallado en puntos teòlogicos. Yo entiendo ahora que estamos mal, y nos iremos al mismo hueco junto con nuestros teólogos, hasta que hagamos un alto en el camino, y empecemos con humildad a valorar temas conflictivos. Hermanos Adventistas, Elena G. de White se equivocò muchas veces en temas doctrinales, ella ya no està para responder, nos toca a nosotros estudiar para comprobar si estamos a la altura de las Sagradas Escrituras.

  2. Anónimo says:

    creo que para hablar acerca de las creencias adventistas debes conocerlas a profundidad de lo contrario solo haces supociciones o quizas fuiste adventista resentido, que Dios te perdone por hablar lo que no sabes.

  3. Anónimo says:

    El rito con el macho cabrío vivo no era una ofrenda. Después de que se decidió por suerte cuál macho cabrío era por Jehová y cuál era por Azazel (a menudo llamado “chivo emisario”), solo el macho cabrío por Jehová se men¬ciona como ofrenda de expiación (vers. 9, 15). En contraste, al macho cabrío por Azazel se lo llama el “macho cabrío vivo”. No se lo mataba, para evitar la idea de que el rito constituía un sacrificio. El macho cabrío vivo aparecía solo después de que el sumo sacerdote había terminado la expiación por todo el Santuario (vers. 20). Este punto no puede enfatizarse demasiado: el rito posterior con el macho cabrío vivo no tenía nada que ver con la limpieza misma del San¬tuario o del pueblo. Ellos ya habían sido purificados.
    ¿Quién o qué era Azazel? Los intérpretes judíos antiguos identificaban a Azazel como el pecador angélico original y el autor principal del mal, el líder de los ángeles malos. Resulta ser un símbolo de Lucifer mismo.
    El rito del macho cabrío vivo era un rito de alejamiento que realizaba la eliminación final del pecado. El pecado recaía sobre él como responsable en primer lugar, y luego se lo alejaba del pueblo para siempre. Se hacía “expiación” sobre él en un sentido de castigo (Lev. 16:10), puesto que el macho cabrío era el responsable final del pecado.
    Algunos nos acusan falsamente de enseñar que Satanás juega un papel en nuestra salvación. Satanás, nunca, de ningún modo, lleva el pecado por noso¬tros como sustituto. Solo Jesús hizo eso, y es una blasfemia pensar que Satanás tuvo alguna parte en nuestra redención.
    El rito con el macho cabrío vivo encuentra un paralelo en la ley de los testigos falsos (Deut. 19:15-21). El acusador y el acusado están delante de Dios, representado por los sacerdotes y los jueces; se realiza una investigación y, si se encuentra que el acusador es un testigo falso, él recibe el castigo que quería aplicar al inocente (p. ej., Amán, que preparó una horca para Mardoqueo).

  4. Anónimo says:

    ESTO ES LO QUE CREEMOS LOS ADVENTISTAS:..El rito con el macho cabrío vivo no era una ofrenda. Después de que se decidió por suerte cuál macho cabrío era por Jehová y cuál era por Azazel (a menudo llamado “chivo emisario”), solo el macho cabrío por Jehová se men¬ciona como ofrenda de expiación (vers. 9, 15). En contraste, al macho cabrío por Azazel se lo llama el “macho cabrío vivo”. No se lo mataba, para evitar la idea de que el rito constituía un sacrificio. El macho cabrío vivo aparecía solo después de que el sumo sacerdote había terminado la expiación por todo el Santuario (vers. 20). Este punto no puede enfatizarse demasiado: el rito posterior con el macho cabrío vivo no tenía nada que ver con la limpieza misma del San¬tuario o del pueblo. Ellos ya habían sido purificados.
    ¿Quién o qué era Azazel? Los intérpretes judíos antiguos identificaban a Azazel como el pecador angélico original y el autor principal del mal, el líder de los ángeles malos. Resulta ser un símbolo de Lucifer mismo.
    El rito del macho cabrío vivo era un rito de alejamiento que realizaba la eliminación final del pecado. El pecado recaía sobre él como responsable en primer lugar, y luego se lo alejaba del pueblo para siempre. Se hacía “expiación” sobre él en un sentido de castigo (Lev. 16:10), puesto que el macho cabrío era el responsable final del pecado.
    Algunos nos acusan falsamente de enseñar que Satanás juega un papel en nuestra salvación. Satanás, nunca, de ningún modo, lleva el pecado por noso¬tros como sustituto. Solo Jesús hizo eso, y es una blasfemia pensar que Satanás tuvo alguna parte en nuestra redención.
    El rito con el macho cabrío vivo encuentra un paralelo en la ley de los testigos falsos (Deut. 19:15-21). El acusador y el acusado están delante de Dios, representado por los sacerdotes y los jueces; se realiza una investigación y, si se encuentra que el acusador es un testigo falso, él recibe el castigo que quería aplicar al inocente (p. ej., Amán, que preparó una horca para Mardoqueo).

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