¿Tuvo María otros hijos, hermanos de Jesús?

¿Tuvo María otros hijos, hermanos de Jesús?

En el catolicismo se enseña que María permaneció siempre virgen, pero la Biblia habla de los hermanos de Jesús. ¿Tuvo María otros hijos, hermanos de Jesús?

Algunas veces a los cristianos se nos acusa de ofender a la Virgen María con acusaciones extrañas e inventos protestantes. Pero lejos está de nosotros ofenderla sino darle el valor que realmente tiene. Para ello nos aferramos a la única autoridad inherente en este aspecto, que es la Biblia, y despreciamos las opiniones que mucho tiempo después algunas personas emitieron acerca de María, aun si las hicieron con la mejor intención.

Creemos que hay una marcada diferencia entre la Biblia y los dichos de personas que existieron mucho tiempo después. Veremos que las opiniones surgidas por estas personas distan mucho de lo que dice Dios en la Biblia. La iglesia católica enseña que María fue virgen antes y después del parto, lo que llaman “Virgen Perpetua”. Pero, ¿en base a qué? Y, ¿desde cuándo? Según las Escrituras, sólo fue virgen antes de tener a Jesús, y la Biblia nos relata lo que ocurrió después…

Mateo nos da un límite bien claro: “Hasta”

El Evangelio de Mateo nos informa de algo que no puede pasar desapercibido:

“Pero no hicieron vida conyugal hasta que ella dio a luz a su hijo, al que José puso por nombre Jesús.” (Mt 1:25)

Eso lo dice la versión de la Biblia denominada “Dios Habla Hoy”. Otra versión lo dice así:

“Pero no tuvo relaciones sexuales con ella hasta que nació su hijo; y José le puso por nombre Jesús.” (versión Nueva Traducción Viviente)
“Pero no tuvo relaciones conyugales con ella hasta que dio a luz un hijo, a quien le puso por nombre…” (versión Nueva Versión Internacional)

Está claro el sentido del texto: no se comportaron como marido y mujer “hasta” [observe el límite] que nació Jesús, lo cual nos da toda la garantía para creer que de ahí en adelante sí tuvieron relaciones sexuales. En la versión Reina Valera se añade un término muy importante:

“Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito, y le puso por nombre Jesús.” [cursivas añadidas].

Cabe destacar que si Jesús hubiera sido hijo único de María, el término “primogénito” estaría de más, no se habría escrito siquiera. Recordemos que esta palabra habla de que es el primero entre varios, y Mateo como escritor inspirado la insertó allí.

Son las cosas que no te dirá un católico: o bien porque se le ha enseñado a creer otra cosa (y no lo sabe), o porque su devoción a María va por encima de lo que digan las Escrituras, lo cual es un irrespeto al Dios de la Biblia.Yo demostraré la evidencia como si fuere un fiscal, y usted mismo dará el veredicto final.

Jesús Visita Nazaret

Como todos sabemos hubo un momento en que Jesús comenzó a predicar, y cuyo ministerio lo inició en Galilea, recorriendo pueblos y ciudades. Al tiempo le tocó ir a Nazaret, donde se había criado. Cuando los evangelios narran la primera visita de Jesús a Nazaret, esto fue lo que dijeron sus paisanos nazarenos:

“¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?” (Mateo 13:55)

El Evangelio de Marcos le añade algunas cositas: “¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él”. (Marcos 6:3)

Ya con estos textos debería bastar para darnos cuenta de este detalle. Los católicos suelen decir que estas personas no eran hermanos de Jesús sino primos o parientes. Para ellos hay que darles una respuesta racional. El texto de Mateo dice “¿no se llama su madre María?” Recordemos, estamos hablando de Jesús. Después de decirnos el nombre de María, pasa a decirnos los nombres de sus hermanos… Peor aun, también nos hablan del papá: “¿No es éste el hijo del carpintero?”

Y es curioso de durante el ministerio de Jesús (con la excepción de la crucifixión y resurrección) cada vez que se nombra a María siempre está acompañada de estos supuestos “parientes”, y se les denomina “su madre y sus hermanos”.

La confesión del Apóstol Pablo

Tiempo después el apostol Pablo narra sus encuentros con los demás apóstoles. Y nos dice algo muy relevante:

“Pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor”. (Gálatas 1:19)

Jacobo era uno de los hermanos de Jesús, y como se esperaría es uno de los mencionados por Mateo cuando Jesús visitó Nazaret. Seguramente saldrá algún católico a negar estas cosas y decir que eran hermanos espirituales. Para eso hay que tomar en cuenta algunas consideraciones:

  • Si Jesús tenía “hermanos espirituales”, entonces ¿María tenía hijos espirituales?
  • Jesús tendría “hermanos espirituales”, entonces ¿es lógico que José, que ya estaba muerto, también tuviera hijos espirituales?
  • Si Jesús tenía “hermanos espirituales”, entonces ¿ese Jacobo al cual vio Pablo era el único hermano espiritual, mientras que los demás apóstoles no lo eran?
  • Si Jesús tenía “hermanos espirituales”, entonces ¿cómo me explican que sean espirituales cuando la misma Biblia me dice que ni siquiera creían en él?

Tu madre y tus hermanos

¿Se recuerda de las bodas de Caná de Galilea? Ese pasaje es muy común para inferir que Jesús hace todo lo que dice María (lo cual es falso). Luego de las bodas llega el momento de marcharse. La Biblia nos relata:

“Después de esto descendieron a Capernaúm él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y se quedaron allí no muchos días.” (Jn 2:12)

Es por demás clara la distinción que se hace de “sus hermanos y sus discípulos”. Otro gran escalón con el que deben luchar los teólogos católicos para tratar de defender lo indefendible. Es necesario darnos cuenta que el dogma católico de la virginidad perpetua de María no tiene la fuerza suficiente cuando se trata de luchar contra la verdad. Y el católico común no lo percibe.

Tiempo después de esto María necesitaba volver a ver a Jesús, y se dirige a Capernaúm. ¿Pero va sola? No. Lo curioso es que manda a llamar a su hijo para verlo, el cual al parecer se rehúsa. Jesús estaba predicando ante un gran auditorio, su madre y sus hermanos llegaron, pero era tanta la gente que se les hacía imposible llegar hasta donde estaba Jesús. El relato dice:

“Entonces llegaron su madre y sus hermanos; se quedaron afuera y lo mandaron a llamar. Como era mucha la gente sentada en torno a Jesús, le transmitieron este recado: “Oye, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están afuera y preguntan por ti.”
El les contestó: “¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?” Y mirando a los que estaban sentados en torno a él, dijo: “Aquí están mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Marcos 3:31-35).

El texto da a entender que para Jesús eran más importantes los que le escuchaban el mensaje del evangelio que su propia familia carnal, la cual obviamente no eran hermanos espirituales. Pero hay otro texto que echa por tierra la hipótesis católica de que eran hermanos espirituales, pues ni sus hermanos creían en él. La Biblia dice:

Algún tiempo después andaba Jesús por la región de Galilea, pues no quería seguir en Judea porque los judíos lo buscaban para matarlo. Pero como se acercaba la fiesta de las Enramadas, una de las fiestas de los judíos, sus hermanos le dijeron: –No te quedes aquí. Vete a Judea, para que también los seguidores que allí tienes vean lo que haces. Pues cuando uno quiere ser conocido no hace las cosas en secreto. Y ya que haces estas cosas, hazlas delante de todo el mundo. Y es que ni siquiera sus hermanos creían en él.” (Jn 7:1-5)

La Biblia deja por sentado que María tuvo más hijos, que Jesús tenía hermanos, que no creían en él, que no dejaban sola a María, y que la Iglesia católica no ha sido lo suficientemente honesta como para decir la verdad, presentando a una María muy lejana a los hechos históricos.

La Obediencia de José

Un argumento netamente sentimental y lejos de la Biblia es el deseo de que María haya permanecido virgen por siempre. Y es común ver en conversaciones con católicos que el sexo puede resultar sucio o prohibido.

Con base esto algunos católicos suponen que José y María no tuvieron relaciones sexuales. Esto no resulta ser argumento alguno, puesto que la óptica que se desprende de la Biblia tocante al sexo suele ser diferente a la de algunos exégetas católicos. Si José no hubiera tocado a María no habría seguido la voluntad de Dios plasmada en las Escrituras. Dios le ordenó a Adán y Eva: “Fructificad y multiplicaos…” (Gn 1:28). La misma sentencia se la da a Noé en Génesis 9:1 (ver también Gn 24:60). En proverbios 5:18,19 se exhorta:

“…alégrate con la mujer de tu juventud, cierva amada, graciosa gacela! Que sus caricias te satisfagan en todo tiempo y recréate siempre en su amor”.

El salmo 127:3 nos dice

“Herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.”

Lo dicho es suficiente para establecer que si María y José eran personas dedicadas al Señor, obviamente siguieron las Escrituras, procreando y satisfaciendo su intimidad. La Biblia condena la incontinencia en este caso (1Cor 7:5).

Jacobo (o Santiago) el histórico

Para algunas personas es notorio el hecho de que el historiador Flavio Josefo hable de Jacobo y lo relacione como hermano de Jesús, tal como lo hizo Mateo, Lucas o Pablo. En Antigüedades 20:9.1 dice:

“Pues bien, Anán, dado su carácter, como creyó disponer de una ocasión pintiparada por haber muerto Festo y encontrarse Albino todavía en camino, instituyó un consejo de jueces, y tras presentar ante él al hermano de Jesús el llamado Cristo, de nombre Santiago, y a algunos otros, presentó contra ellos la falsa acusación de que habían transgredido la Ley y, así los entregó a la plebe para que fueran lapidados”.

Alguno dirá que Josefo no habla de Jacobo sino de Santiago, ignorando que se trata de la misma persona. ¿No sería mucha casualidad que tengamos tantas fuentes que vinculen a Jesús con Jacobo? Para colmo de los detractores, un descubrimiento arqueológico sigue confirmando lo que creemos acerca de los hermanos de Jesús: un osario.

Un osario es una caja en el que se guardan los huesos de un muerto después que la carne se ha descompuesto. Así se ahorraba espacio en una tumba familiar o civil. Los judíos usaban osarios de piedra entre el año 100 aC y el 70 dC. Debido a este hecho, cuando se encuentra uno de estos osarios, se sabe la fecha aproximada de su uso.

¿Sabía usted que en el año 2002 se publicó el hallazgo de un osario de mucha relevancia no sólo para nuestro estudio sino para la humanidad? En la parte frontal tiene grabado en letra hebrea la siguiente inscripción: “Jacobo, hijo de José, hermano de Jesús”. Los arqueólogos saben que data desde antes del año 70 dC. ¿Será del mismo Jacobo? ¿Qué opina usted? Un dato adicional es que según el historiador Flavio Josefo, Jacobo fue asesinado en el año 62 por una turba de judíos.

Por si fuera poco existen algunos argumentos de carácter histórico de mucho peso. En un libro de César Vidal (llamado “Jesús, el judío”) he conseguido que según Hegesipo las hermanas de Jesús tenían nombre: Salomé y Susana. Y agrega Vidal que

“según Eusebio en su Historia Eclesiástica, Hegesipo dice que “Santiago, que era llamado el hermano del Señor”, era “hijo de José y José era llamado el padre de Cristo, porque la virgen estaba comprometida con él cuando, antes de que tuvieran relaciones íntimas, se descubrió que había concebido por el Espíritu Santo”.

Hasta aquí bastará. No hay argumento que pueda esgrimir el catolicismo para refutar esto. Han dicho que estos “hermanos” bien pudieran ser primos, lo cual es un intento vano de seguir manteniendo la mentira de la virginidad perpetua, ya que en todo el Nuevo Testamento, como bien nos informa el teólogo Francisco Lacueva (en su libro Curso de Formación Teológica Evangélica, tomo 8: Catolicismo Romano), no se emplea ni una sola vez “hermanos” por “primos”. Incluso Lucas distingue bien entre “hermano” (usando el griego ” adelphos”) por “pariente” (usando el griego “synguenis”) en Lucas 1:36, e hijo de una hermana en Hechos 23:16. Así, en este ajedrez no hay nada que pueda hacer el catolicismo, se le dio jaque mate.

Bendiciones en Cristo.

Acerca del Autor

Juan Valles
Juan Valles
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Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.