María… ¿un «tipo» del Arca del Pacto?

“Si el arca del pacto que contenía la presencia de Dios era perfecta ¿cuánto más María debía ser perfecta ya que tuvo a Jesús en su vientre”

Éste tipo de “razonamientos” son los que los nuevos apologistas católicos utilizan como argumentos de la “inmaculada concepción de María” o la “impecabilidad de María”. Pero hay al menos tres explicaciones por las cuales se puede concluir que Jesús siendo Dios, no necesitaba que María fuese inmaculada para no contaminarse:

1.- EXPLICACIÓN BIOLÓGICA-NATURAL:

Es un hecho corroborado por la ciencia que el feto produce su propia sangre y no se mezcla con la de la madre (pues así está establecido por las leyes genéticas de Dios), por tanto EL BEBÉ GUARDA SIEMPRE SU INDIVIDUALIDAD BIOLÓGICA y no es “parte madre y parte padre” sino una persona con individualidad biológica. Solo de esa manera se explica por ejemplo que un bebé pueda nacer sano a pesar que sus padres siendo cero positivos de VIH, y es que el pecado original NO SE HEREDA POR LA SANGRE NI POR LOS GENES DE LA MADRE, sino por parte del padre.

2.- EXPLICACIÓN DE LA HERENCIA PARTERNA DEL PECADO ORIGINAL:

Según las Escrituras, es el hombre quien transmite el pecado. San Pablo afirma categóricamente que “el pecado entró en el mundo por medio de un hombre” (Romanos 5:12) a pesar de que fue Eva la que pecó primero. Por lo tanto, al ser concebido Jesús directamente del Espíritu Santo sin esperma humano-contaminado, él fue concebido sin el pecado original muy a pesar de la condición de María.

3.- EXPLICACIÓN DE LA INMUTABILIDAD DIVINA (Dios no puede contaminarse)

Las Escrituras afirman que nuestro cuerpo es templo del Dios viviente, (2Cor 6:16) y al mismo tiempo que nuestro es pecaminoso (Romanos 7:17-18); luego, Dios no se contamina por habitar en un cuerpo pecaminoso porque él es Todopoderoso y no tiene comunión con el mal. Así Jesús, al ser Dios fue preservado de toda contaminación del mal. ¿Cómo fue preservada Ana, la presunta madre de María de no contaminarla de su condición del pecado? ¿Por pura gracia divina?

De estos tres argumentos, creo que el más sencillo y claro es el tercero. La misma Escritura enseña que NOSOTROS SOMOS TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO (el cual es Dios) pero ello no implica que nosotros debamos ser perfectos o inmaculados para que Dios more en nosotros. De la misma manera tampoco Jesús necesitaba que su madre María sea inmaculada para haber sido gestado en su vientre, mucho menos se necesitaba que María fuese concebida “sin pecado”.

Acerca del Autor

Roberto Isaac
Roberto Isaac
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Es ingeniero bioquímico de profesión, nació en la Ciudad de México y radica actualmente en la ciudad de Campeche, México. Es esposo y padre de un pequeño niño. En cuanto a su formación teológica es un cristiano trinitario y estudioso autodidacta del griego bíblico, crítica textual del Nuevo Testamento, patrística e historia del cristianismo de los primeros 4 siglos. Autor de la obra “la verdadera identidad de Jesucristo: un ensayo apologético sobre la deidad de Jesucristo” y de una gran cantidad de artículos apologéticos publicados en su Facebook personal. Es co-fundador y administrador del grupo de Facebook “Debate bíblico teológico” que cuenta con más de 90,000 miembros, y tiene una experiencia en la apologética de más de una década en debates en las redes sociales, especialmente sobre la doctrina de los testigos de Jehová y el catolicismo romano.