Deuteronomio 21:18 ¿Dios es malo?

Deuteronomio 21:18 ¿Dios es malo?

Una persona me escribió sobre este texto solicitándome una respuesta. Su apreciación es más o menos la siguiente: Dios no es bueno, pues ordenó que los padres asesinaran a sus hijos rebeldes sin importar que fuesen niños. Si es malo, entonces no es lo infinitamente bueno que ustedes alegan que es su Dios. Si no es bueno, no es Dios.

¿Qué dice Deuteronomio 21:18?

Primero vamos al contexto en que se escribió el pasaje. Era el pueblo que salió de Egipto con destino a la tierra prometida. Era un pueblo cargado de vicios, actitudes y pensamientos totalmente desagradables a los ojos de Dios. De hecho, su extenso éxodo se debió principalmente a que no estaban preparados para asumir la tierra que le aguardaba. El texto dice:

«Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.» ─Deut 21:18-21

Dios estableció una serie de ordenanzas para encaminar moralmente al pueblo. Les advirtió de los peligros de ciertas libertades y les advirtió que no no toleraría la corrupción moral que a la postre pudiera destruir a todos los demás. Es mejor sacar una manzana podrida que ver podrirse todas las manzanas. Cuando un paciente tiene una gangrena que amenaza su vida, lo mejor es cortar la pierna antes que perder la vida. Dios tiene que hacer cosas semejantes pensando en el pueblo.

No se sabe a ciencia cierta si esta norma llegó a aplicarse alguna vez. De hecho, la percepción del escéptico es algo equivocada debido a que insinuó, en nuestra conversación, que se trataba de niños cuando no es cierto. Se trata de hijos adultos que serían borrachos violentos que no cumplirían rol alguno en la sociedad, y que además serían inmorales y perversos. Aunado a esto, cabe destacar que ambos padres debían estar de acuerdo en denunciar a su hijo, y que esto estaría sujeto al juicio de los ancianos del pueblo.

Un asunto moral

La pregunta realizada es interesante porque comienza exigiendo, de parte de un escéptico, una respuesta ante un asunto moral. Pero, ¿qué puede aportar un escéptico sobre moralidad? Esto no es porque un escéptico sea necesariamente inmoral (que no es necesariamente la norma), sino porque ellos, al no creer en Dios, carecerían de una norma absoluta para medir una conducta moral. Dicho de otra manera: al no haber un código moral universal o absoluto proveniente de Dios, cada quien juzgaría las cosas como mejor les convengan. Y en este caso, si Dios no existiera, no tendría mayor importancia lo que dijera una persona cuando para otra pudiera significar lo contrario. Su moralidad relativa haría que Dios fuese malo sólo para sí, y no necesariamente para los demás.

El tema de la moralidad es importante porque, al ser universal, significa que debe su origen a un Legislador. El bien y el mal existen independientemente de nuestras culturas o creencias, y cuando alguien puede observar que la moral es un conjunto de normas de conducta, motivaciones o preceptos universales que obedecemos, no puede asumir que eso se creó por inercia o aleatoriedad. No se trata de algo innato sino de algo absoluto. Incluso puedo pensar que la pregunta que ha hecho el escéptico es arriesgada. ¿Se atreve a juzgar al Legislador bajo las condiciones de ese Legislador?

La Soberanía de Dios

Ahora, volviendo a la pregunta, nadie puede pasar por alto que Dios es Soberano, y eso significa que tiene la autoridad (única) de dictar sentencia sobre la vida y la muerte, de la manera que quiera y cuando lo requiera (de hecho lo hace). Un Dios que no fuese Soberano sería un Dios sin omnipotencia u omnipresencia que en consecuencia no sería Dios. Así que, si una nación se reserva su derecho de juzgar para corregir y evitar así conductas inmorales o atrocidades de algún tipo, ¡cuánto más Dios que es el Dueño de todo cuanto existe!

Como parte final, hay otra apreciación errónea en este escéptico. Ya a sabiendas de que Dios no es ni malo ni inmoral sino justo, hay que acotar que el hecho de que alguien sea inmoral, no significa que no exista. Es un error pensar que Dios no es bueno, y por lo tanto no existe. Los seres humanos somos inmorales, y ¡voilá, henos aquí!

Juan Valles

Teólogo en formación, predicador del evangelio; apasionado por la apologética y la doctrina cristiana; se dedica al estudio de sectas y movimientos religiosos. Está casado y reside en Caracas.

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